Notas para quitarse los guantes quirúrgicos
Mientras Ud. se vaya quitando los guantes, no deje que el exterior de los guantes le toque la piel, porque la superficie exterior se habrá contaminado de sangre y otros líquidos corporales. No deje tampoco que los guantes salten de golpe al quitárselos, porque tal movimiento puede salpicarle de sustancias contaminantes los ojos, la boca, la piel o a otras personas alrededor suyo.
Antes de tocar cualquier otra cosa, quítese los guantes ya utilizados: se contaminan a menudo los mostradores, los grifos, y los lápices y bolígrafos porque los profesionales de salud acaban tocando otros objetos mientras todavía tienen puestos los guantes usados.
Paso 1
Enjuáguese las manos enguantadas en un bacín que contenga solución descontaminante para quitarles sangre u otros líquidos corporales.
Paso 2
Agarre uno de los guantes cerca del puño y jalándolo, quíteselo a medias. El guante empezará a volverse al revés. Antes de quitarse el segundo guante, es importante mantener el primero a la mano a medias, para impedir que se toque el exterior de los guantes con las manos desnudas.
Paso 3
Con los dedos todavía metidos en el primer guante, agarre el segundo guante cerca del puño y quíteselo. Se volverá al revés este guante mientras se lo vaya quitando.
Paso 4
Quítese el primer guante jalándolo con cuidado, tocando únicamente el interior del guante con la mano desnuda.
Paso 5
Si son desechables los guantes o si se han roto, tírelos de la manera indicada. Si son para tratar y volver a utilizar, póngalos en un recipiente que contenga solución descontaminante. Lávese las manos inmediatamente después de quitarse los guantes; es posible que los pequeños agujeros o rupturas que haya en los guantes puedan dejarle a Ud. a riesgo de infectarse por la sangre y otros líquidos contaminados.
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